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¿Cómo recibir a los invitadoscomo se merecen?


Toda buena celebración gira en torno a los manjares que se comparten alrededor de la mesa, y en Navidad el menú cobra aún más importancia. Pero aunque el centro de la fiesta sean los platos con los que quieres deslumbrar, tus invitados se merecen ser tratados como auténticas estrellas de cine. Mima a cada invitado desde que los recibes en la puerta y sorpréndeles con una velada especial, original y mágica que siempre permanecerá en vuestra memoria.

Cómo organizar la fiesta perfecta


Cualquier evento necesita una adecuada organización previa, la improvisación no suele ser buena consejera. Tómate tu tiempo para planificar la velada con detalle pero siempre con flexibilidad. Las cosas nunca salen totalmente como las hemos pensado, pero eso no es motivo para hacer un drama. Antes de nada, ten en cuenta estos consejos:

  • Haz una lista de invitados y ten en cuenta el espacio que necesitarás en casa. Es importante que no haya agobios, que haya sitio de sobra para moverse con facilidad y que la mesa no esté abarrotada.
  • Enumera también todo lo que vas a necesitar, más allá de la comida y bebida: mantelería, servilletas, cubiertos, vajilla, sillas, velas, decoración, etc.
  • Si envías invitaciones hechas a mano habrás ganado muchos puntos antes incluso de empezar las fiestas. Asegúrate siempre de que haya confirmación de asistencia.
  • Planifica el menú con ilusión pero con cabeza. La Navidad es tiempo de darse un homenaje con pequeños lujos pero a veces nos dejamos llevar sirviendo demasiada comida. Hoy en día hay que ser prácticos; para no complicarte la vida puedes confiar en productos de calidad, como los asados de carne rellenos ya listos para servir que te ahorran tiempo y esfuerzo en la cocina.
  • Ten en cuenta las posibles alergias, intolerancias o necesidades dietéticas de tus invitados y ofrece alternativas que estén a la altura del resto de platos.
  • Deja tu casa lista para la ocasión el día antes, cuidando al máximo los detalles. Adelanta todo el trabajo que puedas preparando con antelación algunos platos o comprando los dulces y bebidas.

La Navidad en torno a la mesa


Todo el mundo espera ansioso comenzar el banquete pero nuestra atención no debe centrarse solo en la comida. Empieza deslumbrando a tus invitados con una mesa vestida para la ocasión, pues se espera que luzca sus mejores galas. ¿Cómo montar una mesa navideña? Toca esmerarse un poco y dar un toque elegante y distinguido, con armonía, equilibrio y buen gusto, dejando que se contagie de la magia de las fiestas. La opción más fácil es sacar la buena mantelería familiar o la vajilla de la lista de bodas, pero también puedes aprovechar para renovar.

La porcelana es el material más noble para ocasiones especiales, aunque si tienes un presupuesto más limitado también encontrarás calidad en la loza. Para un ambiente elegante y universal opta por los colores blancos, con algún detalle sutil en dorado, plata o bronce. Si prefieres crear un tono menos informal puedes elegir una vajilla decorada con motivos navideños o invernales, las hay muy bonitas y ayudan a crear un ambiente hogareño. Para que no sea demasiado tradicional apuesta por formas contemporáneas, con platos cuadrados o incluso diseños asimétricos y dinámicos. La tendencia actual es ponteciar las formas geométricas y combinar materiales distintos, también en la cubertería. Otro estilo que se lleva mucho es el vintage, reutilizando platos y cubiertos antiguos, mucho mejor si se mezclan de vajillas distintas que cuenten su propia historia.

En la mantelería puedes prescindir de telas navideñas, ya que son poco prácticas el resto del año, y jugar con los colores. Si la vajilla es de tonos claros puedes crear contrastes festivos con un mantel rojo, o combinar mantelería blanca con corremesas estampados. Las servilletas pueden ir a juego pero ahora se lleva probar con estilos diferentes que den un toque divertido a la mesa. Si la mantelería es muy clásica utiliza manteles individuales de materiales naturales, como la hoja de palma o la arpillera, para aligerar el ambiente y poner un punto original.

En la decoración menos es más, no queremos sobrecargar ni entorpecer la cena. No te compliques con costosos centros de mesa, simplemente coloca con gusto en una cesta algunas flores, frutas invernales, bolas de navidad y velas. Puedes repartir por el mantel pequeñas estrellas o topos brillantes que harán relucir la mesa, y colocar tarjetas con los nombres de los invitados acompañadas de algún motivo navideño: acebo, una piña, ramas de canela, cascabeles, etc. Si la mesa es pequeña puedes colgar encima una guirnalda hecha con bolas del árbol y luces blancas, o lámparas de papel con forma de estrella o copo de nieve que puedan iluminar los rincones.

Detalles que marcan la diferencia


¿Y si presentas el menú en una carta original para que los invitados se vayan relamiendo? Puedes hacerlas a mano, pero lo más fácil es descargar una plantilla y completarla a tu gusto. Debe transmitir el ambiente festivo, con algún detalle navideño que dé un toque hogareño y presentando los platos en orden: aperitivos y cóctel de bienvenida, entrantes y primeros, plato principal con su guarnición, postre y dulces, sin olvidar la selección de bebidas y el maridaje. Juega un poco con los nombres o las descripciones, con algo de humor o creando misterio alrededor para despertar la curiosidad de los invitados sin desvelar demasiado. El factor sorpresa lo hará más apetecible.

No puede faltar buena música. Apaga la tele y deja que la selección musical reciba a los invitados. ¿Qué estilos escoger? Está claro que toca música navideña, pero con cierta clase. Los villancicos más populares pueden ser divertidos al final de la velada, pero para la cena es mejor crear la atmósfera adecuada con una selección de clásicos atemporales cantados con las mejores voces, estilo Frank Sinatra; en el mercado hay decenas de recopilatorios en todos los estilos, desde soul a jazz moderno. En el panorama más actual Michael Bublé es el heredero de esos grandes solistas, con una buena discografía navideña con la que acompañar toda la cena. Busca canciones alegres pero no demasiado estridentes, mejor si son en inglés para no distraer, o apuesta por temas instrumentales. En los brindis y la sobremesa ya puedes cambiar a canciones más animadas y bailables, y también subir el volumen para animar la fiesta.

Demuestra a tus invitados que te desvives por ellos con detalles personalizados, por ejemplo con un pequeño regalo esperándoles en su sitio a la mesa. No tiene que ser nada complicado, es el gesto y la sorpresa lo que más cuenta: saquitos aromáticos, bombones, velas, un broche, adornos para el árbol, mini colonias, etc. Si además cocinas tus propios dulces y galletas ganarás muchos puntos, incluso puedes preparar cestas gourmet con productos caseros. Otra idea: preparar un recetario de los platos que has servido en la cena para que puedan repetir el menú en casa.

Y lo más importante: ¡disfruta! Para ser el anfitrión perfecto en Navidad hay que dejarse llevar por la magia contagiosa de las fiestas y olvidarse de preocupaciones o agobios. Queremos que sean unas navidades perfectas, pero al final se trata de compartir esos momentos de ilusión y alegría con nuestros seres queridos. No hace falta pasarse horas en la cocina o dejarse los ahorros en la vajilla; atiende bien a tus invitados con una sonrisa, no te compliques con el menú y sorprende con pequeños detalles. Así conseguirás celebrar una Navidad inolvidable.