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Cómo crear un momento perfectogracias al maridaje ideal


En Navidad queremos que todo salga perfecto, siempre tienen algo de especial y dejan bonitos recuerdos en nuestra memoria. La cena de Nochebuena, la comida de Navidad, Nochevieja… son momentos para disfrutar en compañía, y por eso planificamos los menús al detalle. Seguro que ya sabes qué asado de carne va a ser la estrella de tu mesa y has elegido aperitivos y postre, pero, ¿has pensado también en el maridaje? Para que la velada sea un éxito es importante acertar con las bebidas y no caer en errores básicos que puedan empañar la fiesta. Ten en cuenta esta serie de consejos para dar con el maridaje ideal y crear ese momento perfecto.

Los vinos en Navidad: cómo maridar tus recetas navideñas


Te has esforzado por ofrecer a tus invitados un menú muy especial con platos dignos para la ocasión, pero una mala elección del maridaje puede estropear hasta la mejor receta. ¿Cómo acertar con las bebidas sin ser un experto? En primer lugar tenemos que desterrar los mitos de que solo hay una única combinación válida, y no siempre lo más caro es mejor. Es una elección personal que se debe adaptar a nuestro menú. Estas son las claves para cada plato:

  • Entrantes y aperitivos. Para abrir boca y recibir a los invitados un cava o un prosecco italiano son la mejor opción, por su acidez y sabores frutales ligeros. Las burbujas empiezan a animar la velada y nos ponen en ambiente festivo, además casan bien con los canapés de ahumados y quesos. Si eliges un picoteo de embutidos, puedes optar mejor por un Montilla-Moriles, vinos generosos de Denominación de Origen cordobesa finos, fragantes y muy frescos, o un Jerez amontillado.
  • Mariscos y pescados. Los vinos blancos jóvenes maridan a la perfección con los productos del mar. Los gallegos como un albariño o ribeiro son apuesta segura, con sus aromas salinos. Si servimos como primero un pescado en salsa nos interesa un caldo con más cuerpo, por ejemplo un verdejo de Rueda.
  • Carnes blancas y suaves. Las piezas magras de cerdo o una pechuga de pavo o pollo asada con poca grasa son carnes de sabor y textura delicada. Un rosado o un tinto joven, sedoso y afrutado serán el complemento perfecto, como un tempranillo o crianza. Los blancos maduros también les van bien, así puedes continuar con el que hayas servido el marisco.
  • Asados de carne y carnes en salsa. Son la estrella del menú, platos más contundentes, con mucho sabor y más grasos, que necesitan un maridaje a la altura. Es el momento de descorchar los vinos tintos con cuerpo, añejos. El pavo asado relleno, por ejemplo, armoniza a la perfección con un tinto delicado aromático, mientras que la caza en salsa pide vinos más elegantes y voluptuosos. Clásicos como un reserva Ribera del Duero o Rioja no fallan.
  • Postres y dulces. Es importante no empalagar con un maridaje excesivamente dulzón, busca el equilibrio entre postre y copa. El chocolate se realza con un buen Oporto o un licor de café, mientras que los turrones, yemas y mazapanes combinan mejor con blancos estilo moscatel. El Pedro Ximénez va bien con polvorones, marquesas o panes dulces tipo panettone o el roscón, y los espumosos son buena compañía de helados y postres de fruta.

Más allá del vino:otros maridajes navideños


El vino es el maridaje por excelencia para acompañar cualquier menú, pero no es la única opción. No a todo el mundo le gustan los vinos y hay alternativas igual de válidas que pueden estar a la altura. Lo importante es disfrutar saboreando cada bocado como se merece, no hay que forzar a nadie a tomar vino y además es la ocasión perfecta para sorprender con propuestas diferentes y originales. La cerveza, por ejemplo, está demostrando que puede ser igual de digna que un buen vino y también tiene su maridaje.

En los aperitivos y primeros platos son recomendables cervezas suaves y frescas, tipo pils o de trigo con cuerpo medio, mientras que en los platos fuertes como los asados puedes descorchar alguna doble malta de abadía, como la dubbel belga, que ensalce los sabores. Con los postres puedes sorprender marinando el dulce con una aromática porter o stout, sobre todo si hay chocolate en la mesa. Quien prefiera algo más clásico y ligero puede elegir entre la variedad de vinos espumosos, ya sea cava o champagne.

Y es que los vinos con burbujas no son solo adecuados para brindar con las uvas, también maridan muy bien con todo el menú. Los brut nature y extra brut tienen menos azúcar y son perfectos para limpiar el paladar con cualquier plato, mientras que los secos y dulces se suelen reservar para el postre o aperitivos con quesos y frutas. Por último, no nos olvidemos de las buenas sidras de calidad artesanal, una gran alternativa para los que busquen tragos festivos más ligeros.

Trucos imprescindibles para triunfar


Si de verdad quieres triunfar esta Navidad con el maridaje de tus platos, no pierdas de vista estos trucos para ser el anfitrión perfecto.

  1. ¿Cuánto vino comprar? Estamos en fiestas y es mejor que sobre a quedarnos cortos, así que calcula unas dos botellas por cada tres comensales, más el dulce de los postres.
  2. Ten en cuenta los gustos de los comensales. Si conoces bien a tu familia o amigos sabrás con qué preferencias disfrutarán más en la cena. Un buen anfitrión debe saber amoldarse a sus invitados.
  3. La importancia de las copas. Deben ser incoloras y estar bien limpias, sin desperfectos. Sirve los tintos en copa de boca ancha y gran pie, los blancos en otras más pequeñas y altas, y los espumosos en copas de flauta o tulipa.
  4. El precio no lo es todo en un buen vino. Hay caldos de excelente calidad a precios competitivos; no dudes en preguntar al personal especializado de la tienda para dejarte aconsejar.
  5. La temperatura ideal. Los blancos deben estar a unos 10-12ºC, pero los tintos nunca deben servirse fuera del rango de 14-18C, hasta 12ºC solo los más jóvenes. Los espumosos se disfrutan más a temperaturas casi heladas, alrededor de 5ºC, pero mejor no recurrir al congelador.
  6. Decantación. Puedes ahorrarte este paso con casi todos los vinos, salvo los más viejos que suelen formar posos. Si no tienes decantador, hazlo en la copa una media hora antes de probarlos.
  7. El servicio. Siempre con delicadeza y sin prisas, girando la botella al retirarla para que no gotee. Ten a mano un paño para limpiar el cuello y retira las botellas vacías.
  8. ¿Qué cantidad? Las copas de tinto se llenan no más de 1/3, los blancos y rosados pueden subir hasta la mitad, mientras que los espumosos llenan hasta 3/4 de copa.

Si tienes en cuenta estos consejos verás que no es difícil acertar con el maridaje perfecto para realzar el sabor de todos tus platos. Las bebidas ponen el broche de oro al menú que con tanto cuidado has elegido, pero tampoco hay que obsesionarse demasiado. Lo importante compartir esos momentos especiales alrededor de la mesa, por eso queremos ponértelo muy fácil para que disfrutes al máximo con los tuyos estas fiestas.